Los postres franceses se distinguen por su sabor sutil y su increíble ligereza, y hoy hablaremos de un plato llamado ganache. Más precisamente, no es tanto un postre como un complemento para dulces, una crema. Por ejemplo, el ganache con masilla es una receta común que permite decorar bellamente tartas, pasteles y otras delicias. Esta crema está hecha con una base de chocolate, mantequilla y nata. Si la haces más densa, puedes usarla para hacer trufas o como base de tarta.

Así que, pasemos de las palabras a la acción. A continuación, se presentan cuatro maneras diferentes de preparar ganache para decorar pasteles u otros productos horneados en casa.

Ganache clásico

Pastel con ganache

La primera receta es una clásica crema de ganache de chocolate. Para prepararla, necesitarás:

  • Crema de leche, unos 110 ml;
  • Chocolate negro con alto contenido en cacao, unos 100 gramos;
  • Mantequilla, unos 35 gramos.

Este clásico postre francés es fácil de preparar. Primero, trocea el chocolate y colócalo en un bol.

Ahora, es el momento de preparar la crema. Viértela en una cacerola y llévala a ebullición (pero sin que hierva). La receta es muy sencilla, y el siguiente paso es mezclar el chocolate con la crema. No hace falta remover; simplemente vierte la crema caliente sobre el chocolate. Deja reposar el recipiente un par de minutos.

A continuación, usa unas varillas para batir el chocolate y la nata hasta obtener una crema. El toque final es la mantequilla. Después de añadirla, vuelve a remover el contenido del bol. ¡Tu ganache de chocolate clásico ya está listo! ¡Pero eso es solo el principio!

Ganache de ron

Ganache para pastel

Esta inusual receta encantará a los amantes de la cocina exótica. El postre te llevará unos veinte minutos. Para prepararlo, necesitarás:

  • 250 gramos de chocolate negro;
  • un vaso de crema;
  • una cucharada de ron o coñac.

Primero, corta el chocolate en trozos pequeños. Luego, pon la nata a hervir. Calienta a fuego lento o al baño maría. Vierte la nata hirviendo sobre el chocolate y bate hasta que espese. Una vez que la mezcla esté suave, añade una cucharada de ron o coñac. Vuelve a remover. La nata fría realzará cualquier postre y le dará un sabor picante.

Ganache blanco

Ganache blanco

La crema blanca, delicada y ligera, es una de las favoritas de la cocina italiana. La receta a continuación es perfecta para decorar tartas de queso, rellenos de macarrones o la clásica tarta de cerezas.

Ingredientes:

  • 200 gramos de chocolate blanco
  • 100 mililitros de nata (cuanto más gorda mejor)
  • vainilla y especias (opcional)

El proceso de preparación es igual de sencillo que el sugerido anteriormente. Primero, hierva la nata, luego añada el chocolate a la cacerola y derrítalo, removiendo bien.

El resultado debe ser una masa homogénea. A continuación, bate el ganache con una batidora. La receta indica que el ganache debe quedar lo más suave posible. Después, enfría la crema en el refrigerador. La delicia resultante puede usarse para decorar un pastel, tarta o cualquier otro postre.

Ganache con leche

Ganache con leche

Esta receta requiere una consistencia similar a la de una salsa y, por lo tanto, a diferencia del ganache clásico más espeso, es adecuada para panqueques, buñuelos y otros platos similares.

Para prepararlo necesitarás los siguientes ingredientes:

  • 400 gramos de chocolate negro;
  • 350 mililitros de leche entera de vaca o de coco;
  • 50-100 gramos de azúcar moreno.

Esta receta es un poco más complicada que las anteriores, pero el principio general es el mismo: primero, trocea el chocolate.

Vierte la leche en una cacerola y ponla al fuego. Recuerda que, si has elegido leche de coco, tendrás que batirla primero. Una vez que la leche se haya calentado un poco, añade el azúcar. Remueve bien hasta que el azúcar se disuelva por completo.

Cuando la leche alcance aproximadamente 90 grados Celsius, viértala sobre el chocolate picado y déjela reposar unos minutos. El postre debe removerse suavemente, preferiblemente con una batidora, ajustando la velocidad según el espesor de la crema: cuanto más densa sea la textura, mayor será su intensidad.

Una vez que el postre alcance una consistencia suave, el ganache estará listo. Esta receta, al igual que las anteriores, es versátil y perfecta para decorar cualquier postre.

Y algunos detalles más importantes

Tazón de crema ganache

Todas las recetas anteriores son una base que se puede usar de diversas maneras. Puedes añadir vainilla, cardamomo, menta, canela y otros ingredientes a cualquier ganache al gusto.

Puedes ajustar la consistencia con leche o chocolate. Por ejemplo, si quieres que el ganache quede más líquido, añade más leche entera. Si quieres una consistencia más espesa, derrite más chocolate.

El ganache se utiliza tradicionalmente para hornear, pero se puede utilizar una versión más líquida para una presentación única de helados, suflés, manzanas al horno y otros postres.

Al final, todo depende de tu imaginación, y con un poco de imaginación, incluso el postre más común y sencillo puede transformarse en una auténtica exquisitez que no solo disfrutará tu familia, sino también tus invitados. Incluso los comensales más exigentes lo aprobarán. ¡Te deseo inspiración, paciencia, ideas creativas y buen provecho!

Receta en vídeo para hacer crema ganache

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