Jugo de sandía congelado
La mejor manera de conservar la sandía para el invierno es congelarla. Cocinarla destruye por completo su sabor veraniego. En esta receta, te comparto una forma de conservar el jugo y la pulpa de la sandía en prácticos recipientes con porciones. Así, podrás añadirlos rápidamente a batidos y otras bebidas.
- Proteínas: 0,7 gramos
- Grasas: 0,2 gramos
- Carbohidratos: 6,6 gramos
- Tiempo total:
- Tiempo en la cocina:
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Complejidad:
Funcionará incluso si lo preparas por primera vez. No solo este plato, sino tu primera vez.
- Número de porciones: 1
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Sandíaal gusto
Corte la pulpa roja de la sandía y colóquela en un tazón. Luego, tritúrela con un machacador de papas.
Separamos la pulpa del jugo a través de un colador, utilizando una cuchara o espátula.
Coloque la pulpa en moldes de silicona aptos para congelador y presione con el dorso de una cuchara.
Vierte el jugo en moldes más pequeños para crear cubitos de hielo individuales que puedas usar en varias tandas. Vierte el resto en una botella para congelarlo.
El jugo de sandía está listo. Congélalo de 3 a 8 horas, dependiendo del tamaño de los moldes.








