Fresas congeladas sin azúcar
Congelar fresas para el invierno es imprescindible. El frío conserva su sabor y todas sus propiedades beneficiosas. Y si usas la mermelada en los próximos 6 a 9 meses, seguro que disfrutarás de su sabor. La clave está en seguir la receta paso a paso al pie de la letra.
- Proteínas: 0,5 gramos
- Grasas: 0,1 gramos
- Carbohidratos: 9 gramos
- Tiempo total:
- Tiempo en la cocina:
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Complejidad:
Funcionará incluso si lo preparas por primera vez. No solo este plato, sino tu primera vez.
- Número de porciones: 1
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fresas frescasal gusto
Enjuaga las fresas y colócalas en un colador. Mientras se escurre el agua, retira los tallos. No lo hagas con antelación, ya que las fresas quedarán aguadas por el lavado.
Coloque las fresas sin tallo en una bandeja para hornear cubierta con papel absorbente. El papel absorberá el líquido restante.
Cubre una tabla de cortar con film transparente y transfiere las bayas deshidratadas. Congélalas de 3 a 4 horas.
Sacamos las fresas y las pasamos a un recipiente para guardarlas.
Coloque las bayas en una bolsa y ciérrela herméticamente. Asegúrese de incluir un papel que indique el nombre de la baya y la fecha de envasado. Esto garantizará que los productos envasados más antiguos se consuman rápidamente.








