Arándanos congelados con azúcar
Este es el complemento perfecto para cualquier bebida o postre de Año Nuevo o Navidad. Las bolitas de arándanos confitados y congelados complementarán cualquier postre que requiera un equilibrio entre dulzor y acidez. Además, reforzarán ligeramente el sistema inmunitario de familiares e invitados.
- Proteínas: 0 gramos
- Grasas: 0 gramos
- Carbohidratos: 0 gramos
- Tiempo total:
- Tiempo en la cocina:
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Complejidad:
Funcionará incluso si lo preparas por primera vez. No solo este plato, sino tu primera vez.
- Número de porciones: 1
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Arándano200 GRAMO
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Azúcar200 GRAMO
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Agua100 ml
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ralladura de naranjaal gusto
Mezcla la mitad del azúcar con agua. Ralla la ralladura de limón. Si lo deseas, puedes pelarla para separarla fácilmente del almíbar más tarde. Esto garantizará un líquido aromático, transparente y con sabor a caramelo, sin sedimentos.
Calentar el almíbar, removiendo constantemente para disolver el azúcar.
Cocine durante 5 a 10 minutos hasta que la mezcla espese y se impregne de aroma a naranja.
Coloque los arándanos previamente congelados en un bol o recipiente y vierta el almíbar caliente sobre ellos.
Coloque un peso encima para que los arándanos se sumerjan en el líquido y no floten. Si es posible, déjelos reposar toda la noche para que se empapen completamente en el almíbar.
Cuele los arándanos con un colador. Deje escurrir el líquido un par de minutos. No deseche el almíbar.
Vierte el azúcar restante en una bandeja ancha, añadiendo un poco de ralladura si lo deseas. Espolvorea los arándanos por encima.
Rebozar los arándanos en azúcar en porciones.
El postre terminado se puede servir inmediatamente o transferir a bolsas y colocar en el congelador para almacenarlo a largo plazo.








