Pastel de calabaza sin huevos, mantequilla ni harina
Un postre delicioso que se prepara con pocos ingredientes. La sémola se usa como base, lo que la convierte en un excelente sustituto de la harina y equilibra el rico sabor a calabaza. La receta es rápida y fácil de preparar, así que puedes servirla con cualquier desayuno sin mucho esfuerzo.
- Proteínas: 2,95 gramos
- Grasas: 7,8 gramos
- Carbohidratos: 39,75 gramos
- Tiempo total:
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Complejidad:
Es fácil y sencillo de preparar, pero requiere algo de experiencia. No todos pueden hacerlo bien a la primera.
- Número de porciones: 1
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Kéfir250 ml
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Azúcar300 GRAMO
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Levadura en polvo10 GRAMO
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Calabaza300 GRAMO
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Sémola270 GRAMO
Vierta la sémola en un recipiente hondo y llénelo con kéfir.
Mezclar con una espátula hasta que quede una masa homogénea y dejar reposar durante 5-10 minutos para que la sémola se empape.
Cortar la pulpa de la calabaza y triturarla con ayuda de una batidora.
Vierta la mezcla en un recipiente con sémola. Mezcle bien los ingredientes.
Añade el polvo para hornear y el azúcar.
Mezclar de nuevo.
Transfiera la masa resultante a un molde para hornear. Hornee durante 40-45 minutos a 180 grados Celsius.
¡El plato está listo!
¡Buen provecho!
Receta en vídeo similar: Pastel de calabaza sin mantequilla ni harina
Otra interesante receta de pastel de calabaza con pocos ingredientes. A diferencia de la anterior, necesitaremos ralladura de limón. El limón aporta un sabor más intenso y fresco que complementa a la perfección el aroma a calabaza. La vainilla también está incluida, aportando un toque dulce y salado al pastel. El resultado es un postre cautivador al que nadie podrá resistirse. ¡Elige la opción que prefieras y disfruta!
Entre los muchos postres cotidianos, los pasteles de calabaza ocupan un lugar destacado. Los chefs adoran este plato por su facilidad de preparación y su sabor, que no tiene nada que envidiar a postres más elaborados. Desde su aparición en Estados Unidos, este plato posee un encanto propio y se ha consolidado como una celebración de Halloween. Con el tiempo, los pasteles se han extendido por todo el mundo, y ahora se sirven con cualquier merienda, sin excesivo simbolismo.








