Mermelada de grosella negra
La temporada de frutos rojos es el momento perfecto para disfrutar de una deliciosa, saludable y aromática mermelada de grosella negra. Presentarlas de esta forma también es una forma maravillosa de ofrecer a los niños más exigentes algunos regalos saludables de la naturaleza. ¡Además, es rápida y fácil de preparar!
- Proteínas: 0,5 gramos
- Grasas: 0,3 gramos
- Carbohidratos: 25,2 gramos
- Tiempo total:
- Tiempo en la cocina:
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Complejidad:
Una receta sencilla.
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Número de porciones:
10 La cantidad indicada rinde aproximadamente 40 gomitas de tamaño estándar.
La mermelada de grosella negra es deliciosa. Pero su principal ventaja es su naturalidad. Hecha en casa, no contiene colorantes, saborizantes ni conservantes artificiales. Además, su atractiva apariencia la convierte en un postre perfecto para cualquier mesa festiva. Esta mermelada es un sustituto saludable de dulces y caramelos, y complementará cualquier merienda.
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Grosella negra1 kilogramo
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Azúcar460 GRAMO
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Agua100 ml
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Azúcarpara archivar
Primero, vierte las grosellas en un colador y enjuágalas bien con agua corriente. Lava las grosellas compradas con especial cuidado para eliminar el polvo y cualquier otra impureza.
Coloque las bayas en una cacerola, añada agua y caliente a fuego medio. Cocine, removiendo, hasta que se ablanden. Use una cacerola de fondo grueso y remueva constantemente para evitar que se quemen.
Retira la mezcla de bayas aún caliente del fuego y tritúrala con una batidora de mano. Si no tienes batidora, puedes triturarla con una cuchara o pasarla por un colador.
Después de triturar las bayas, páselas por un colador fino para eliminar cualquier resto de piel, semillas y partículas grandes. La pulpa restante se puede utilizar para preparar bebida de frutas o compota.
Añade azúcar al puré resultante y mezcla bien. Por cierto, se recomienda usar una cuchara de madera, no de metal, para preparar mermelada. Esto se debe a que el hierro se oxida con los ácidos de las bayas, mientras que la madera no.
Calienta el puré resultante a fuego medio, deja que hierva y cuece a fuego lento durante 30-35 minutos. Para comprobar si la gelatina está lista, puedes echar unas gotas en un plato. La gelatina estará lista cuando la gota no se escurra y se endurezca después de un par de minutos.
Vierte la mezcla en un molde. Puede ser un molde de vidrio, como el de la foto, o pequeños moldes individuales. Todo depende de tus capacidades y preferencias.
Coloque el molde en el refrigerador hasta que se enfríe por completo (es mejor dejar la mermelada en el refrigerador toda la noche). Retire la mermelada terminada del refrigerador y córtela en cubos pequeños.
Reboza cada pieza con cuidado en azúcar y ¡sirve! ¡Buen provecho!
Una receta en vídeo similar: Mermelada de grosellas con gelatina
El autor de esta videoreceta te contará cómo preparar la más deliciosa grosella mermelada de frutas frescas o congelado Bayas en casa usando gelatina. Receta Simple y claro, y el resultado superará todas las expectativas.
Con esta receta y las instrucciones detalladas paso a paso, ¡prepararás una mermelada casera firme, deliciosa y saludable! Además, combina de maravilla con cualquier tipo de fruta o baya. ¡Reemplaza los dulces poco saludables con mermelada natural!
Consejos
- El postre se puede preparar de varias maneras: sin aditivos, con pectina, con gelatina o con agar-agar. Con estos tres últimos ingredientes, el resultado será un postre más contundente y duradero.
- Si decides hacer mermelada con agar-agar en lugar de gelatina, ten en cuenta que no debes rebozarla en azúcar, ya que empezará a soltar jugo y se “derretirá”.
- Para sacar fácilmente la mermelada terminada del molde, forrarla con film transparente, engrasarla con aceite de girasol inodoro o espolvorear con azúcar glas.
Almacenamiento
La mermelada se puede conservar durante mucho tiempo. Las condiciones óptimas de almacenamiento son una temperatura no superior a 18 °C y una humedad no superior al 80 %. En estas condiciones, la mermelada se mantendrá fresca durante varios meses en un recipiente hermético. El primer signo de deterioro es la excesiva pegajosidad y humedad.
Para prolongar su vida útil, guárdelo en el congelador. La clave está en envasarlo herméticamente para evitar que se seque y absorba olores.
Ahora ya sabes cómo preparar un postre delicioso y saludable en casa y agasajar a tus seres queridos con una mermelada elaborada sin colorantes ni sabores artificiales.








