Glaseado de pastel de fresa
Este vibrante jarabe de fresa es perfecto para remojar la mayoría de los postres sin el delicado sabor a frutos rojos. Su tono rosado queda genial incluso al remojar bizcochos de colores claros.
- Proteínas: 0 gramos
- Grasas: 0 gramos
- Carbohidratos: 0 gramos
- Tiempo total:
- Tiempo en la cocina:
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Complejidad:
Funcionará incluso si lo preparas por primera vez. No solo este plato, sino tu primera vez.
- Número de porciones: 1
El glaseado del pastel se puede hacer con fresas frescas o congeladas. En ambos casos, las fresas se muelen y se calientan al fuego. Sin embargo, es mejor calentar primero las fresas congeladas para asegurar una mezcla más uniforme.
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Fresa400 GRAMO
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Zumo de limón5 gotas
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Azúcar (o azúcar en polvo)1 cucharada
Lava las fresas y quítales el tallo. Mide la mitad y colócalas en un vaso apto para batidora de inmersión.
Triturar hasta obtener un puré homogéneo.
Lo pasamos a un cucharón o cazo de fondo grueso y añadimos el azúcar.
Pica las fresas restantes en trozos y añádelas al puré. Si no te gusta que queden trozos grandes, licúa todas las fresas a la vez. Sigue la receta para el resto.
Añade un poco de zumo de limón. No lo midas gota a gota, solo exprime un gajo o un cuarto. Varía la cantidad según si quieres una acidez suave o intensa. El limón también tiene otra función: evita que las fresas se oxiden al aire y que la marinada se oscurezca. Quedarán brillantes y deliciosas.
Pon la cacerola al fuego y calienta la mezcla hasta que hierva suavemente. Remueve frecuentemente con una espátula para evitar que las fresas se quemen.
Retire la cuchara del fuego y deje que la impregnación se enfríe completamente a temperatura ambiente.
El jarabe de fresa está listo. Extiéndelo uniformemente sobre las capas del pastel y deja que el bizcocho se remoje durante 15 minutos. Luego, cubre todo con el glaseado y decora el pastel.
Características de remojar un pastel con fresas
Esta receta produce un puré bastante espeso, a diferencia del jarabe de azúcar tradicional. Por lo tanto, es mejor aplicarlo con una cuchara en lugar de con un pulverizador o una brocha. Esto asegurará una distribución más uniforme sobre el pastel.
Siempre se recomienda remojar solo un bizcocho completamente maduro. Absorbe mejor el líquido y no se empapa como la masa caliente. Es importante asegurarse de que la capa inferior permanezca lo más firme posible para sostener toda la estructura del bizcocho.
La cantidad de azúcar en el remojo puede y debe ajustarse para endulzar el pastel cuando sea necesario sin arruinar su sabor. La ligera acidez del jugo de limón ayuda a atenuar el dulzor, evitando que el postre quede demasiado empalagoso.








