Receta clásica de pan de jengibre con requesón
- Proteínas: 10,6 gramos
- Grasas: 7,6 gramos
- Carbohidratos: 38,9 gramos
- Tiempo total:
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Complejidad:
Es fácil y sencillo de preparar, pero requiere algo de experiencia. No todos pueden hacerlo bien a la primera.
- Número de porciones: 15
Las galletas de jengibre con requesón, hechas según la receta clásica, son muy suaves y esponjosas, con un interior poroso. Son una buena alternativa a las galletas comerciales. Son rápidas y fáciles de hacer, y la lista de ingredientes es excepcionalmente simple.
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Harina300 GRAMO
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Requesón250 GRAMO
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Azúcar granulada80 GRAMO
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Huevo C11 piezas
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Aceite de girasol50 ml
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Azúcar de vainilla1 cucharadita
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Soda1 cucharadita
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Vinagre 9%1 cucharadita
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Huevo C11 piezas
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Azúcar en polvo120 GRAMO
Prepara todos los ingredientes. Es mejor colar el requesón para obtener una masa suave y homogénea. Tamiza la harina. Saca el huevo del refrigerador con anticipación para que alcance la temperatura ambiente.
Añade el huevo, el azúcar granulado y el azúcar de vainilla (puedes usar solo una cucharada de extracto de vainilla). Mezcla hasta obtener una mezcla sin grumos y pegajosa.
Vierta el aceite vegetal.
Disuelva el bicarbonato de sodio en vinagre. Añádalo a la mezcla de cuajada y mezcle bien. Poco a poco, en varias adiciones, agregue la harina y amase la masa. La consistencia debe ser lo suficientemente espesa como para no pegarse en las manos, pero suave.
Espolvorear la mesa con harina, extender la masa y extender la masa hasta un grosor de 1-1,5 cm.
Recorta las galletas de jengibre de la base del pastel. Pueden ser redondas (usa un vaso para que queden más bonitas), cuadradas o incluso triangulares. Usa tu propio gusto e imaginación. Cubre una bandeja de horno con papel vegetal, coloca las galletas de jengibre y hornea durante 20-25 minutos a 180 °C.
Prepara el glaseado. Bate la clara de huevo (separando primero la yema) con una batidora, añadiendo poco a poco el azúcar glas. La mezcla tardará entre 8 y 10 minutos en quedar fluida y suave.
Cuando el pan de jengibre esté horneado, déjelo enfriar un poco.
Transfiere los dulces resultantes a un tazón de plástico y vierte el glaseado sobre ellos. Para asegurar que la mezcla dulce cubra el pan de jengibre uniformemente, tapa el tazón y agita suavemente.








