Pastel navideño con frutos secos bañados en coñac
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La repostería navideña es algo especial. Su aroma especiado nos transporta a un cuento de hadas y nos pone en un ambiente festivo como ningún otro plato. Los cupcakes, que combinan todos los vibrantes sabores de la Navidad: frutos secos, especias picantes y, por supuesto, coñac, son especialmente deliciosos.
Estos dulces eran populares en varios países europeos ya a principios del siglo XVI, e inicialmente tenían un carácter sagrado, simbolizando los regalos traídos por los Reyes Magos o las jorobas de los camellos que montaban. La versión alemana del pastel de Navidad incluso representa la imagen de Cristo envuelto en pañales. En cualquier caso, la repostería navideña actual no solo es un postre exquisito y una decoración para la mesa de Año Nuevo, sino también un homenaje a las tradiciones cristianas.
Pastel navideño con frutos secos bañados en coñac
- Proteínas: 5,8 gramos
- Grasas: 6,3 gramos
- Carbohidratos: 36,7 gramos
- Tiempo total:
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Complejidad:
Una receta sencilla.
- Número de porciones: 1
Ingredientes
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Mezcla de frutos secos500 GRAMO
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Frutos secos mixtos400 GRAMO
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Coñac70 ml
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Manteca350 GRAMO
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Azúcar50 GRAMO
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Azúcar de caña300 GRAMO
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Harina de trigo350 GRAMO
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Huevo C05 piezas
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Levadura en polvo0.5 cucharadita
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Azúcar en polvo50 GRAMO
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Coñac20 ml
Preparación
Picar las frutas secas con un cuchillo hasta que parezcan pasas. Colocar todo en un frasco o recipiente hermético, verter el coñac y refrigerar durante 24 horas.
Coloque la mantequilla a temperatura ambiente en el tazón de una batidora o procesador de alimentos. Bata de 5 a 7 minutos hasta que quede esponjosa.
Añade todo el azúcar a la mantequilla (puedes usar azúcar de remolacha, azúcar moreno o azúcar de vainilla). Bate de 3 a 5 minutos.
Añade la harina tamizada a la masa y amasa durante 3-5 minutos más.
Sin apagar la batidora, agregue los huevos de gallina a la mezcla uno por uno.
Cuando la mezcla de frutos secos haya absorbido completamente el coñac, podemos añadirlo a la masa, mezclando todo con cuidado con una espátula.
Engrase un molde para hornear con mantequilla y transfiera con cuidado la masa a él, asegurándose de que no queden espacios vacíos.
Hornee el pastel a 180 grados Celsius (350 grados Fahrenheit) durante una hora. Después de una hora, compruebe si está listo con un palillo o una brocheta de madera, reduzca la temperatura a 160 grados Celsius (320 grados Fahrenheit) y hornee durante al menos una hora y media más.
Saca el pastel del horno y déjalo enfriar por completo. Haz agujeros en la masa alrededor del perímetro y vierte generosamente coñac sobre el pastel.
Este procedimiento debe repetirse todos los días mientras el pastel va madurando.
Antes de servir, retire los productos horneados del molde y espolvoree generosamente con azúcar en polvo.
Cortar en porciones y servir.
5 secretos para hacer pastel de Navidad
- Los productos horneados con alcohol aromático son deliciosos. No tiene por qué ser coñac; licor, ron o limoncello también funcionan bien. Pero si no te gustan estas bebidas, prueba a remojar el pastel en jugo de naranja recién exprimido.
- Es muy importante no abrir el horno durante la primera hora de horneado. Como la masa es bastante pesada, se desmoronará rápidamente con un cambio brusco de temperatura.
- El tiempo de horneado del pastel puede variar de 2,5 a 4 horas, dependiendo del horno. En cualquier caso, la temperatura no debe superar los 160 grados Celsius (320 grados Fahrenheit) después de la primera hora. Una vez que el pastel esté cuajado, recuerda revisarlo cada media hora.
- Es mejor guardar el pastel terminado en un lugar fresco y seco; no es necesario refrigerarlo. Para evitar que la superficie se seque, puedes envolverlo bien con papel vegetal y papel aluminio.
- Puedes hornear el pastel no solo en un molde grande, sino también en moldes individuales más pequeños. Este método es muy práctico para un bufé. En este caso, el pastel solo necesita estar en el horno durante una hora.
Receta en vídeo similar: Pastel navideño con frutas confitadas y frutos secos
Si por alguna razón no te gustan las frutas deshidratadas, puedes sustituirlas parcialmente (o todas) por fruta confitada. El pomelo, el mango y la papaya son ideales. Las cerezas deshidratadas y los arándanos rojos también son una buena opción. No olvides añadir ralladura de naranja o limón al relleno. El pastel preparado con esta receta tardará mucho menos en hornearse que la versión anterior, ya que se hornea en moldes más pequeños.








