Receta de tubos crujientes para waflera
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¿Qué podría ser mejor que unos crujientes rollitos de oblea caseros rellenos hasta el borde de una tierna y deliciosa crema? ¿Y si los acompañas con una taza de té aromático o cacao? No te imaginas un postre mejor.
El sabor de estos gofres nos recuerda la infancia, y probablemente todos lo recordamos. ¿Por qué no disfrutar de esta exquisitez y de los tuyos? Solo tienes que sacar esa vieja gofrera eléctrica soviética... Claro, una moderna serviría perfectamente, pero es esa gofrera metálica, pesada, voluminosa y a la vez increíblemente fiable, la que te transportará a la infancia.
Gofres elaborados según la tecnología GOST
¿Cómo hacer rollitos de oblea perfectos? Es sencillo: usa la receta estándar GOST. Quedarán crujientes y se derretirán en la boca.
Necesitaremos:
- harina de trigo - 260 g
- azúcar granulada - 225 g
- vainilla (vaina de vainilla o azúcar de vainilla)
- agua potable - 270 ml
- yema de huevo - 1 ud.
- refresco - 1 g
- mantequilla - 30 g
- claras de huevo - 2 piezas
- ácido cítrico - 1 g
- pizca de capas
Empecemos a preparar la masa para los gofres de la infancia. Para ello, derrite la mantequilla. Aparte, bate la yema, el bicarbonato, la sal y 110 ml de agua. Mezcla bien hasta obtener una mezcla homogénea. Añade 100 g de azúcar y otros 110 ml de agua. Luego, añade la mitad de la harina necesaria para la masa. Mezcla con una espátula, luego añade el resto de la harina y la vainilla (si usas una vaina de vainilla, ábrela a lo largo y raspa la vainilla con un cuchillo). Finalmente, la receta indica verter la mantequilla derretida en la masa en un chorro fino y batir con una batidora durante 8-10 minutos más.
Mientras la masa reposa, precaliente la waflera. A continuación, vierta un poco de masa sobre la superficie acanalada y cierre la tapa. Normalmente, un cono de waffle en una waflera eléctrica tarda de 3 a 5 minutos en hornearse (aunque puede tardar más dependiendo de la potencia y el tamaño de la waflera).
Mientras el gofre aún esté caliente y dándole forma, enróllalo alrededor de un rodillo o un objeto similar para darle forma de tubo. Una vez seco, resérvalo en un plato.
Luego del proceso de horneado, debemos trabajar en la crema que llenará nuestros tubos.
La receta de la crema es muy sencilla: pon 125 g de azúcar, ácido cítrico y 50 ml de agua en una cacerola. Ponla a fuego medio y cocina hasta que hierva. Cuando el almíbar empiece a burbujear, reduce el fuego al mínimo. Cocina hasta que el almíbar se torne ligeramente amarillo y alcance la viscosidad deseada. Es fácil comprobarlo: echa una gota de almíbar en una taza de agua helada. Si se queda en el fondo de la taza formando un grumo, está perfecto y puedes retirar el almíbar del fuego.
La receta recomienda añadir sal a las claras frías para que se endurezcan. Comienza a batir con una batidora a baja velocidad y luego aumenta a alta. Una vez que la espuma esté firme, empieza a verter el almíbar mientras sigues batiendo la nata. Si no está lo suficientemente dulce, puedes añadir una cucharadita de azúcar glas, pero eso es cuestión de gustos.
Rellena los tubos fríos y endurecidos con crema. Puedes hacerlo con una manga pastelera o una cucharilla común. Aquí tienes una receta muy sencilla de gofres con tecnología GOST.
Tubos de cuerno dulce
Esta receta es una auténtica delicia para los golosos. Una oblea dulce y crujiente con glaseado de chocolate y la crema de mantequilla más delicada... Nadie puede resistirse a este cono, eso seguro.
Para la prueba:
- Mantequilla - 200 g
- huevos de gallina - 2 piezas
- azúcar granulada - 300 g
- harina - 3,5 tazas
Para la crema:
- crema 33% - 1 cucharada
- azúcar - 500 g
- crema fijadora - 1 sobre
- chocolate con leche - 30 g
- chocolate negro - 30 g
- mantequilla - 20 g
La receta de la masa es la siguiente: derrite la mantequilla, bate los huevos fríos con el azúcar a punto de nieve y mezcla todo en un bol. Luego, añade poco a poco la harina, mezclando bien con una espátula. Precalienta la waflera y hornea los waffles de 3 a 5 minutos. Inmediatamente después, forma conos con ellos.
Prepara el glaseado: derrite el chocolate con un trozo de mantequilla en una cacerola. Extiende el glaseado por el interior del tubo. Deja enfriar hasta que el chocolate se endurezca. Este truco es muy útil, por cierto. El glaseado que recubre el interior de la oblea la protege de la crema húmeda y mantiene las paredes del tubo crujientes durante mucho tiempo.
En un bol, bate la nata para montar con el azúcar y, tras 5-6 minutos, añade el polvo fijador, según lo recomendado en la receta. Rellena los conos con la nata preparada. Lo mejor de los conos de oblea caseros es que puedes rellenarlos con la cantidad que prefieras de tu nata favorita. Esto los hace aún más deliciosos y apetecibles.










