El sencillo y delicado pastel escolar, que deleitaba a generaciones de niños soviéticos, hoy está casi olvidado. Y su sabor es verdaderamente digno de respeto. Así que, ¿por qué no rescatar una receta antigua y rendir homenaje a las tradiciones de la repostería clásica?

Un sabor inmerecidamente olvidado

Hoy en día, la selección de productos de repostería es prácticamente ilimitada. Puedes comprar un pastel de lujo hecho a medida en cualquier tienda especializada. Los supermercados también deleitan la vista con deliciosos postres, y cada cafetería ofrece sus propios productos horneados.

No siempre había tanta abundancia. Pero la generación anterior también tenía su propia receta para animarse: comprar un capricho sencillo entre clases: un bloque de masa quebrada, glaseado con fondant y cubierto de mermelada. Este dulce se llamaba, precisamente, pastel escolar.

Galletas escolares inusuales

No era perecedero ni requería condiciones especiales de almacenamiento, lo que lo convertía en un manjar básico para los niños soviéticos. Hoy en día, la receta de este sencillo pastel está prácticamente olvidada, pero en vano: es delicioso. Para que los padres rememoraran el sabor de la infancia y presentaran a los niños un manjar hasta entonces desconocido, preparen este nostálgico pastel escolar (foto).

Clásicos del período soviético

La receta para preparar un clásico postre escolar requiere los ingredientes más simples:

  • harina – 2,5 tazas (facetada);
  • margarina – 200 g;
  • azúcar en polvo – 2 tazas (facetada);
  • huevo – 1 pieza;
  • polvo de hornear – 1 paquete;
  • una pizca de sal;
  • agua – 3 cucharadas;
  • jugo de limón – 2 cucharadas;
  • cacao – 1 cucharadita;
  • cualquier mermelada, confitura o mermelada (150 g).

Receta clásica de galletas escolares

Receta paso a paso:

  1. Bata la margarina a temperatura ambiente con 1 taza de azúcar glas, polvo para hornear, huevo y sal. Una batidora es una buena manera de hacerlo.
  2. Añade la harina y amasa la masa. Quizás necesites añadir un poco más de harina hasta alcanzar la consistencia ideal (flexible y suave) que indica la receta.
  3. Después, divida la masa en dos partes y extiéndalas en capas de no más de un centímetro de grosor. Para mayor comodidad, es mejor hacerlo directamente sobre papel vegetal, ya que facilita mover las capas.
  4. Precalienta el horno a 200 grados Celsius. Coloca los panes planos extendidos en el congelador durante 15 minutos. Esto permitirá que el horno alcance la temperatura deseada. Hornear los panes planos también toma 15 minutos.
  5. Retirar del horno la base de bizcocho terminada, untar una capa con mermelada o conserva y colocar la segunda capa encima.
  6. Ahora es el momento de preparar el glaseado: combina el agua, el jugo de limón y el azúcar glas restante en una cacerola y calienta, revolviendo, hasta que se forme un almíbar. Para comprobar si el almíbar está listo, coloca una pequeña cantidad en un plato, tómala con los dedos y sepáralos. Si el almíbar forma un hilo, está listo.
  7. Reserva aproximadamente un tercio del glaseado y mézclalo con cacao en polvo para decorar. Extiende el glaseado restante sobre la capa superior del pastel. Inmediatamente, con una manga pastelera, dibuja patrones de chocolate sobre el glaseado blanco: rayas, ondas, flores... lo que prefieras (foto).
  8. Si no tienes ganas ni experiencia para manipular el jarabe, puedes hacerlo de otra manera:

a) Opción uno: tomar una barra de cualquier chocolate, derretirla y verter el chocolate líquido sobre el pastel;
b) Opción dos: mezclar un vaso de azúcar glass con un par de cucharadas de agua caliente y la misma cantidad de jugo de limón.

Ya solo queda cortar la masa glaseada en pequeños rectángulos utilizando un cuchillo afilado.

¡El clásico pastel escolar está listo para recibir a sus fans! Es hora de invitar a tu familia a la mesa para disfrutar de este dulce tradicional.

Receta en vídeo para hacer pastel escolar