Esta es una receta súper sencilla, ¡y lo mejor es que no requiere horneado! Además, es vegetariana, sin gluten y sin azúcar refinada.
Elaborado con avena sin gluten, harina de trigo sarraceno, anacardos y dátiles, con un toque de jarabe de arce y aceite de coco para unir los ingredientes.

Ingredientes

Urdimbre

  • 250 g de avena sin gluten
  • 50 g de harina de trigo sarraceno
  • 50 g de anacardos (o cualquier otro fruto seco de tu elección)
  • 1 cucharada de jarabe de arce
  • 2 cucharadas de aceite de coco
  • 14 dátiles medianos sin hueso

Relleno

  • 3 melocotones grandes maduros
  • 2 cucharadas de jugo de limón
  • 400 ml de leche de coco
  • 75 ml de jarabe de arce
  • 1 cucharada de maicena
  • 2 cucharaditas de polvo de agar agar

Receta

Urdimbre:
Engrase un molde de 23 cm de diámetro con aceite de coco.

Coloque la avena, las nueces y la harina de trigo sarraceno en un procesador de alimentos y procese hasta obtener una mezcla homogénea. Añada el jarabe de arce y el aceite de coco, luego los dátiles y procese hasta que la mezcla parezca arena húmeda.

Extiende la mezcla sobre el fondo y los lados del molde, luego refrigera mientras preparas el relleno.

Relleno:
Pela los duraznos y córtalos en trozos pequeños. Colócalos en un procesador de alimentos con el jugo de limón y tritura hasta obtener una mezcla homogénea.

Rodajas de melocotón en una licuadora antes y después del procesamiento.

Vierta la leche de coco en una cacerola, luego agregue el puré de durazno y el jarabe de arce y revuelva. Agregue la maicena y el agar-agar y siga revolviendo hasta que se disuelvan por completo. Lleve a ebullición y cocine durante aproximadamente 1 minuto.

Con un colador metálico, cuele la mezcla en un tazón pequeño y luego transfiérala a la base. Refrigere durante al menos 4 horas o toda la noche. Decore con rodajas de durazno fresco, frambuesas y fresas.

¡¡¡Esta hecho!!!

Lo más difícil de este postre sin horno es esperar a que cuaje, ¡pero definitivamente vale la pena! Puedes prepararlo con un día de anticipación y refrigerarlo durante la noche. Al día siguiente, solo queda decorarlo con fruta fresca. Su hermoso y vibrante color, combinado con las deliciosas y frescas bayas de verano, el relleno aterciopelado y la dulzura perfecta, ¡definitivamente impresionará incluso a los invitados no veganos!

Receta de annabanana.co