Tarta de fresa: un postre verdaderamente veraniego
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Las fresas son un postre listo para comer e incomparablemente delicioso. No siempre es fácil encontrar bayas frescas. Sin embargo, las congeladas se consiguen en todas partes. Y eso significa que no hay absolutamente ningún obstáculo que te impida preparar los platos más deliciosos. pastel de fresa congelado.
Reina de las bayas
Las fresas han sido reconocidas desde hace mucho tiempo como la reina indiscutible de las bayas. El mágico aroma y el exquisito sabor de sus jugosas frutas son universalmente apreciados. Es imposible encontrar a alguien completamente indiferente a este delicioso manjar.
Las fresas son buenas para la vista, el cerebro, la piel y las articulaciones; depuran el cuerpo de toxinas, reducen la presión arterial y el azúcar, y optimizan el metabolismo. Y lo mejor: tomar esta beneficiosa "medicina" es un auténtico placer. Al fin y al cabo, todas las vitaminas, microelementos y antioxidantes que contienen están envueltos en una deliciosa cáscara.
Para disfrutar del cálido verano durante el mayor tiempo posible, las jugosas bayas se conservan en compotas, mermeladas, conservas y jaleas, y, por supuesto, se congelan. Más tarde, en invierno, las fresas congeladas se pueden usar para crear una multitud de deliciosos postres, como gelatinas, suflés y, por supuesto, tartas. Una congelación adecuada preserva al máximo su valor nutricional y su preciado sabor.
Una solución sencilla
Cualquier tarta de fresas, incluso las congeladas, se convierte automáticamente en un postre inigualable. Muchos cocineros valoran la simplicidad, por lo que la primera receta es bastante sencilla y requiere:
- 1 taza de harina;
- 50 g de mantequilla;
- 3 huevos;
- ¾ taza de azúcar;
- 1 cucharadita de polvo para hornear;
- 300 g de fresas congeladas (descongelar, escurrir el líquido).
El proceso de cocción es extremadamente sencillo:
- Con una batidora, combine la mantequilla a temperatura ambiente, el azúcar y los huevos. Añada la harina mezclada con la levadura química y una pizca de sal. La masa debe tener una consistencia similar a la de una crema agria espesa.
- Preparar una fuente para horno: engrasarla con mantequilla y espolvorear con sémola.
- Vierta la mitad de la masa en el molde y disponga las bayas encima. Cubra con el resto de la mezcla y hornee durante unos 40 minutos a una temperatura estándar de 180 °C. Compruebe la cocción con un palillo de madera.
Deja enfriar el pay de fresa recién horneado y decóralo con azúcar glas. ¡Sencillo, delicioso y con un sabor increíble!
Strudel de fresa
Claro que no se trata de un strudel clásico, sino de una variante, ya que se prepara con masa precocinada. Pero eso no lo hace menos especial. Y, lo más importante, a diferencia de su versión "académica", no requiere ninguna formación culinaria especial.
En general, el hojaldre preparado es un gran salvavidas en muchas situaciones. Ahora te ayudará a crear una deliciosa tarta de fresa. Para ello, necesitarás:
- Envasado de hojaldre (sin levadura);
- 300 gramos de fresas congeladas;
- 1 taza de azúcar;
- 2 cucharadas de pan rallado;
- 1 cucharada de almidón;
- yema (para engrasar el producto antes de hornear).
Receta paso a paso:
- Para preparar esta tarta, saca la bolsa de fresas del refrigerador con antelación. Colócalas en un colador para escurrir el exceso de jugo. La masa también debe descongelarse a temperatura ambiente.
- Con cuidado, para evitar que se rompan las capas interiores, extienda la masa directamente sobre una hoja de papel vegetal (esto facilitará su transferencia a la bandeja de horno). Engrase la bandeja con aceite vegetal y espolvoree con maicena (esto evitará que la masa se suelte durante el horneado, asegurando así una cocción perfecta).
- Ahora, coloca la masa preparada en capas con fresas mezcladas con azúcar y pan rallado, dejando un borde de 3 cm en tres lados y uno de 10 cm en el cuarto. Dobla los bordes estrechos sobre el relleno, luego enrolla el strudel y colócalo en una bandeja para hornear. Pincela la superficie con yema de huevo. Puedes hacer dos rollos, uno con cada capa de masa.
- La preparación está terminada. Es hora de hornear el pastel en el horno, precalentado a 180-200 grados Celsius, durante aproximadamente media hora. Puede tardar un poco más (cada horno es diferente). Una cosa es segura: hay que vigilar con cuidado durante el horneado para evitar que se queme.
Eso es todo. El strudel de fresa más tierno y aromático está listo. Antes de servir, espolvoréalo generosamente con azúcar glas.
Esta tarta está buenísima caliente, con una bola de helado y café. Pero fría está igual de rica. Probada: Horneado casero de fresas. – ¡es siempre una opción absolutamente beneficiosa para todos!
¡Buen provecho y disfrute de los excelentes postres!










