La palabra "postre" es de origen francés. ¿Y con qué se asocia principalmente Francia? Con elegancia, sofisticación y refinamiento.No es de extrañar que fueran los gourmets franceses quienes introdujeron la moda de los postres exquisitos.Esta costumbre se extendió rápidamente por todo el mundo y desde entonces los postres coronan invariablemente cualquier banquete.

Una excursión a la historia

Los postres nunca tuvieron como objetivo saciar el estómago. Al contrario, su propósito original era aliviar la sensación de pesadez después de una comida copiosa. Por ello, las frutas y las bebidas refrescantes se convirtieron en los precursores de los primeros postres.

Los postres ahora sirven como un vibrante toque de sabor, un poderoso punto de exclamación al final de una cena. Una cosa se ha mantenido constante: el refinamiento y la sofisticación en la presentación de los "tercers platos".

La sofisticación de la sencillez

Dado que Francia es la cuna de los postres, es natural conocer el clafoutis, una delicada tarta francesa. Es increíblemente ligera y esponjosa, y combina todos los elementos de un clásico: fruta y una delicada masa.

Una presentación hermosa es clave para la sofisticación de cualquier postre. Por lo tanto, primero que nada, considere seleccionar hermosos moldes para hornear, ya que es ahí donde se servirá nuestro exquisito postre.

Clafoutis de cerezas: ¿Cómo hacer una tarta exquisita?

Los ingredientes para preparar 6 raciones de clafoutis son bastante sencillos:

  • cerezas (sin hueso) – 250 g;
  • azúcar – ¼ de taza;
  • harina – 1/3 taza;
  • 3 huevos;
  • leche (o crema) – 1 vaso;
  • polvo de hornear – 1 cucharadita;
  • licor (de almendras) – 1 cucharada;
  • mantequilla y azúcar glas – al gusto.

La preparación para hornear tomará literalmente 10 minutos:

  1. Encienda el horno a 175 grados para precalentarlo.
  2. Engrasa los moldes con mantequilla y coloca las bayas en ellos.
  3. Mezcla la masa: bate los huevos, la harina, la levadura química y el azúcar. Incorpora la leche poco a poco.
  4. Una cucharada de licor añadirá un toque de sofisticación a la masa.
  5. Rellena las cerezas con la masa.

La preparación ha terminado. Ahora solo queda hornear el clafoutis. Tardará unos 40 minutos.

¡Este postre sencillo pero sofisticado está listo! Solo queda enfriarlo y decorarlo con azúcar glas y cerezas frescas antes de servir. Sabor sofisticado y presentación exquisita: una combinación ganadora.

Ligereza y gracia

Un postre clásico es una delicada mousse elaborada con bayas y yogur.

Sin salirte de los cánones clásicos, puedes preparar otro postre: mousse de yogur con frutos rojos. Es increíblemente ligero, esponjoso y adelgazante. Cualquier fruto rojo sirve: frambuesas, fresas, moras.

Entonces, tomemos:

  • bayas – 600 g;
  • 150 gramos de crema agria y yogur;
  • 300 ml de nata;
  • 7 hojas de gelatina;
  • 120 g de azúcar en polvo;
  • un manojo de menta;
  • 2 cucharadas de chispas de chocolate (blanco).

Preparación:

  1. Primero vamos a remojar la gelatina.
  2. Reserva algunas bayas para decorar y haz puré el resto. Mézclalo con yogur, crema agria y azúcar glas.
  3. Batir la nata. Derretir la gelatina exprimida. Añadirla a la mezcla de yogur. Incorporar la nata montada. Repartir en tazones y refrigerar durante 2 horas.
  4. Decora el postre terminado con bayas, menta y chocolate.

¡Un capricho exquisito y ligero ya está listo!

Receta en vídeo de carpaccio de fresa y mango