Un postre excepcionalmente sabroso y saludable.
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Incluso aquellos a quienes no les gusta especialmente este producto lácteo fermentado en su forma natural no rechazan los productos horneados con requesón. Y el suflé de requesón (foto) es un plato verdaderamente excepcional. Increíblemente tierno y aireado, fácil de preparar, ofrece oportunidades ilimitadas para experimentar con varios sabores.
Todos sabemos que el requesón es sumamente beneficioso para el organismo: este producto dietético es quizás la mejor fuente de calcio y se absorbe fácilmente. Es beneficioso para los intestinos, el hígado, el estómago y los riñones; es indispensable para problemas cardíacos, vasculares y pulmonares.
Así que, ¿por qué no aprovechar las propiedades curativas de este producto lácteo fermentado y disfrutar al máximo de su sabor? Sobre todo porque el soufflé de requesón lo hace fácil.
Cómo hacer un suflé correctamente
En principio, el proceso de elaboración de este manjar es bastante sencillo. Sin embargo, antes de empezar a buscar una receta interesante, conviene familiarizarse con algunos detalles de su preparación.
Tradicionalmente, los suflés se hornean en moldes de porcelana (foto). Sin embargo, también se puede usar el microondas, una olla de cocción lenta o incluso una vaporera.
Durante el horneado, el producto se expande considerablemente. Para facilitar que la masa suba durante el horneado, se deben pretratar las paredes lisas de los moldes: engrásalas con mantequilla y espolvoréalas con azúcar granulada. Las bases no se tratan.
Y el toque final: una vez vertida la masa en el molde, limpie el "cuello" del suflé y el azúcar pasándole el dedo o una toalla de papel. Este sencillo procedimiento garantiza que el postre suba de forma perfecta y uniforme durante el horneado (foto).
Soufflé con sémola y requesón
Tradicionalmente, el suflé de requesón se hornea. Esto requiere una temperatura bastante alta de 200 grados Celsius (400 grados Fahrenheit). Los ingredientes de esta receta rinden exactamente seis porciones de esta exquisitez de requesón:
- requesón (blando, sin granos, 9% de grasa) – 200 g;
- 2 huevos de gallina;
- 1 cucharada de azúcar regular;
- un paquete de azúcar de vainilla;
- 2 cucharaditas de sémola y crema agria;
- una pizca de sal;
- 1 cucharadita de mantequilla.
Todo el proceso de preparación (desde amasar la masa hasta servir el postre) tardará unos cuarenta minutos:
- Primero, prepare la mezcla de cuajada: coloque la cuajada, la crema agria, la mantequilla, el azúcar (tanto de vainilla como normal), las yemas de huevo y la sémola en un procesador de alimentos o licuadora. Licúe bien hasta obtener una mezcla homogénea.
- Ahora es el momento de trabajar con las claras de huevo: bátelas bien con una pizca de sal hasta que formen picos firmes. Una vez logrado esto, incorpórelas gradualmente a la mezcla de cuajada, una cucharada a la vez (como se recomienda en la receta). Remueva la mezcla solo con una cuchara, con mucho cuidado, para evitar que se pierdan las burbujas de aire, el secreto de la increíble ligereza del postre.
- Prepara los moldes y llénalos con la masa (un poco más de dos tercios de su capacidad; el suflé de cuajada subirá). Hornea los moldes llenos inmediatamente. Deben hornearse durante 25 minutos. Un punto muy importante: no abras la puerta durante este tiempo, ya que el suflé se desplomará.
Sirva el suflé de cuajada terminado inmediatamente; después de 20-30 minutos, perderá su delicioso aspecto (foto), aunque conservará su sabor. Para realzar la experiencia (aunque esto es completamente opcional), puede espolvorear la delicia con azúcar glas.
Delicado soufflé de requesón con manzanas
La sémola aporta un toque de peso a la delicada textura del postre. El suflé de requesón de esta receta se prepara sin sémola, pero con manzanas, y queda especialmente tierno (foto). También se hornea. Para preparar este postre, necesitarás:
- requesón – 300 g;
- manzanas (preferiblemente dulces) – 2 piezas;
- huevos – 2 piezas;
- azúcar en polvo – 100 g.
Receta paso a paso:
- Pela y descorazona las manzanas y hazlas puré con una licuadora. Exprime el jugo de la mezcla resultante.
- Combine el puré de manzana, el requesón y las yemas de huevo. Mezcle hasta obtener una mezcla homogénea.
- Se recomienda batir las claras con una batidora, añadiendo poco a poco el azúcar glas. La mezcla debe quedar muy espesa. Una vez espesa, incorpore con cuidado las claras a la mezcla de cuajada.
- Vierta la masa en los moldes preparados. Hornee en un horno precalentado a 200 grados Celsius (400 grados Fahrenheit) durante unos 20 minutos. No abra la puerta durante el horneado.
El suflé de cuajada no se expande al prepararlo de esta manera, pero tampoco se encoge con el tiempo. Se puede conservar en el refrigerador hasta tres días, según la receta. Sin embargo, es poco probable que esta exquisitez increíblemente tierna dure tanto tiempo.











