Tortitas finas con agujeros, como las que hacía la abuela.
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Parecería difícil encontrar una receta más sencilla que la de hacer panqueques: mezclar los ingredientes más sencillos y verterlos en una sartén. Sin embargo, este sencillo proceso tiene sus propias sutilezas. No es de extrañar que exista un dicho popular sobre el primer panqueque. Para evitar este tipo de contratiempos y obtener los mismos panqueques delicados y con encaje que en la foto, es necesario conocer y seguir algunas reglas.
Reglas generales
Primero: digan lo que digan, la mejor sartén es la de hierro fundido. O al menos una con fondo grueso. Solo en una sartén así los panqueques se cocinarán uniformemente.
En segundo lugar, la sartén debe estar muy caliente, por supuesto. De lo contrario, es inevitable que se peguen. Y los panqueques quedarán grumosos en lugar de con textura. Por cierto, para facilitar el proceso, añade un par de cucharadas de aceite vegetal a la masa antes de hornear.
Tercero: es imposible hornear panqueques realmente buenos y con textura en una sartén seca. Es imprescindible engrasarla. La receta clásica de la abuela —un trozo de manteca de cerdo— es ideal. Indicará la temperatura adecuada (la manteca empezará a chisporrotear) y evitará el exceso de grasa.
Cuarto: la masa preparada para panqueques debe reposar de 15 a 30 minutos para que madure. Esto permitirá que el gluten de la harina se hinche. Esto dará como resultado panqueques especialmente tiernos y con textura de encaje que no se romperán al voltearlos.
Quinto: si la masa está demasiado espesa, simplemente dilúyala ligeramente con leche o agua. Si está demasiado líquida, lograr la consistencia óptima es más complejo: vierta una pequeña cantidad de masa en un recipiente aparte, incorpore bien la harina extra y solo entonces mézclela con la mezcla principal; solo así se evitarán grumos.
variante de levadura
Los panqueques con encaje siempre quedan perfectos con levadura. La receta es bastante compleja, pero su espectacular aspecto deslumbrante merece la pena.
Para crear la misma increíble belleza que en la foto, necesitarás:
- ½ litro de leche;
- 2 tazas de agua hirviendo;
- 3 tazas de harina;
- 11 g de levadura seca;
- 2 huevos;
- 2 cucharadas de azúcar;
- 1 cucharadita de sal;
- 3 cucharadas de aceite vegetal.
La receta es la siguiente:
- Disuelva la levadura en la leche tibia. Cuando se forme una capa espumosa en la superficie, añada los huevos, el azúcar y la sal.
- Añade la harina, mezcla bien y deja reposar en un lugar cálido. La masa está espesa, no te preocupes.
- Cuando la masa haya expandido y se vean burbujas en la superficie (como se ve en la foto), es hora de añadir el agua hirviendo. Hazlo rápidamente, removiendo enérgicamente. Una advertencia: si la masa aún está un poco espesa, enfríala y dilúyela con agua tibia o leche.
- La preparación está lista. Es hora de hornear. Vierte una fina capa de masa en la sartén precalentada. Y entonces ocurre un milagro: aparecen agujeros en el panqueque (foto). En cuanto los bordes empiezan a separarse de la sartén, es hora de darle la vuelta. Se cocina un par de minutos más. Eso es todo, básicamente. El resto de los panqueques se hornean de la misma manera.
Finalmente, queda añadir: los panqueques de encaje terminados se apilan en un plato y se sirven con crema agria, mermelada, leche condensada o cualquier otro relleno. Claro, si se pueden guardar de los gourmets de casa.
Opción sin levadura
Sin embargo, es posible crear panqueques con efecto encaje sin levadura. Esto reduce significativamente el tiempo de cocción, a la vez que conserva el efecto encaje (la foto lo confirma). Esto se logra usando bicarbonato de sodio. El único peligro es excederse, ya que dejará un regusto desagradable.
La siguiente receta sugerida requiere que los siguientes elementos estén presentes en el hogar:
- 0,5 litros de kéfir:
- 2 huevos;
- 250 – 300 g de harina;
- 3 cucharadas de azúcar;
- 0,5 cucharadita de sal;
- 0,5 cucharadita de soda;
- 1 taza de agua hirviendo;
- 3 cucharadas de aceite vegetal.
Receta paso a paso:
- Todos los ingredientes para la futura masa de panqueques deben estar a temperatura ambiente. Por lo tanto, conviene sacarlos del refrigerador con bastante antelación.
- A continuación, coloca la harina, la sal y el azúcar en un bol grande, añade los huevos y vierte el kéfir. Con un batidor, mezcla todo hasta obtener una mezcla homogénea.
- Hierve agua, disuelve bicarbonato de sodio y mézclalo rápidamente con la masa preparada. Deja reposar.
- Ahora es el momento de verter el aceite, mezclar todo bien y empezar a hornear. El principio de cocción es el mismo que en la receta anterior.
Este método produce panqueques delicados, increíblemente tiernos y delgados que no son para nada inferiores en belleza a sus contrapartes hechas a base de levadura (foto).
Para concluir, quisiera añadir que, independientemente de la receta que elijas para preparar este maravilloso plato, lo más importante es hacerlo con pasión y ganas de complacer a tu familia. Así, los panqueques sin duda contagiarán el buen humor y lo contagiarán a tus seres queridos.









